Para no olvidar

24 Marzo
FERIADOS NACIONALES
DIA NACIONAL DE LA MEMORIA POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA
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Golpes de Estado en Argentina (anteriores a 1976) Entre 1930 y 1983 Argentina vivió un largo período marcado fundamentalmente por 6 golpes de Estado (1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976) con pequeños períodos de democracias débiles. Esos golpes fueron producidos por las Fuerzas Armadas, en muchos casos, con apoyo de civiles. Impusieron gobiernos de facto que interrumpieron la vida constitucional del país, con el objetivo de “poner orden”. |

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José Félix Uriburu (1930-1932) encabezó el primer golpe militar de nuestra historia. Derrocó al presidente Yrigoyen. |
Pedro P. Ramírez .

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Edelmiro J. Farrell (1944-1946) reemplazó al general Ramírez y puso a Perón al frente de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social. Democracia: 1946-1955 |
3) 1955 (-1958)
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Eduardo Lonardi (1955) lideró el golpe contra Perón, la Revolución Libertadora. Aviones de la Marina bombardearon Plaza de Mayo. La Iglesia apoyó a las fuerzas rebeldes. Perón renunció y se exilió en Paraguay. Democracia: 1958-1962 |
4) 1962 (-1963)
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José maria Guido impuso un golpe y sostuvo un gobierno civil de facto. Frondizi fue confinado en la Isla Martín García. Democracia 1963-1966 |


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Roberto M. Levingston (1970-1971) inició una tímida apertura política pero rápidamente fue depuesto. |

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Raúl Lastiri (1973) fue presidente entre julio y octubre. Juan D. Perón (1973-1974) regresó y marcó su llegada con la masacre de Ezeiza. Murió en medio de huelgas y acciones violentas. María Estela Martínez de Perón (1974-1976) asumió la presidencia, tras la muerte de Perón. En 1975 el “Rodrigazo” marcó un ajuste económico que disparó la inflación. La presidente fue depuesta por una Junta Militar el 24 de marzo de 1976. |
LA DICTATURA MILITAR EN ARGENTINA
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24 de marzo de 1976 – 10 de diciembre de 1983 Algunas acciones del nuevo gobierno: La censura Los “subversivos” La guerra sucia La represión ilegal Obreros……………………………………………………… 30,0% La tortura Los campos de detención Los desaparecidos Apropiación de chicos La noche de los lápices (16/9/76) Madres de Plaza de Mayo Desindustrialización Especulación La plata dulce El conflicto del Beagle El Mundial ’78 1982: La guerra de las Malvinas Después de la dictadura El Juicio a las Juntas, el triunfo del radicalismo en las elecciones y el éxito inicial del Plan Austral marcan el principio de la democracia. Pero pronto llegarían las huelgas y los problemas económicos. Retorno a la democracia Sucesos de la Dictadura El papel de las mujeres en la dictadura Justicia y democracia Vanesa Carolina Romero Fuente:*Ministerio de Educación de la Nación, Subsecretaría de Coordinación Administrativa *www.territoriodigital.com |
“DUE VOLTE OMBRA” – CASA DELLA CULTURA
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La presentazione di Due volte ombra, che si è tenuta il 13 dicembre 2011 presso la Casa della Cultura dell’Ambasciata Argentina, ha rappresentato un importante momento di riflessione sulla Memoria del popolo argentino “per non dimenticare” gli anni bui dell’ultima dittatura. Si tratta di un minuscolo pezzo nel gigantesco mosaico delle attività che, quotidianamente, tutte le associazioni argentine impegnate nei diritti umani, svolgono instancabilmente da oltre trent’anni. Ma cos’è la Memoria per una collettività? Viceconti lo ha spiegato parlando del suo romanzo, paragonandola a una grande cornice messa a disposizione di tutti. Uno spazio immaginario che “non vale tanto per quello che è ma per l’uso che se ne fa”. Gli ha fatto eco Vera Vigevani, madre de Plaza de Mayo - linea Fundadora, che ha denominato questo suo impegno nella scrittura come una ”Militanza della memoria”. Il tema dei desaparecidos in generale e quello del furto sistematico delle identità dei loro figli affrontato nel romanzo, rappresenta un crimine che investe l’intera umanità e ci impone un obbligo. Si tratta della conversione del dolore in azione, per evitare il ripetersi dell’orrore. E’ questo il messaggio emerso nella manifestazione dedicata a “Due volte ombra”, attraverso le riflessioni del PM Francesco Caporale e della giornalista Cecilia Rinaldini. Alcune considerazioni sul valore civile del romanzo sono state espresse dalla Professoressa Silvia Leonzi.
Memoria e giustizia. Rappresenta un binomio indissolubile e non un semplice slogan. E’ l’invito rivolto all’intera collettività ad intraprendere un percorso con determinazione e coraggio, senza vendetta, proprio come sottolineano in ogni occasione le Madri e le Abuelas de Plaza de Mayo e come ha dichiarato Eduardo Galeano in una sua intervista: “L’unica maniera per evitare che la storia si ripeta è facendo giustizia. La giustizia non è vendetta. E’ il sano ossigeno che il corpo sociale richiede per non tornare ad inciampare sugli stessi sassi, a cadere nelle stesse buche e a commettere le stesse atrocità”. La conservazione della memoria racchiude in se una valenza “civile”, capace cioè di andare oltre al “semplice raccontare una storia” e di porsi non solo come una semplice rievocazione del passato, ma piuttosto come compenetrazione nella storia per proiettarsi verso il futuro. Una memoria che rappresenta un monumento fossilizzato nel tempo ma diventa una forza dinamica e propulsiva. |
GIORNATA DELLA MEMORIA
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Venerdì 25 novembre, nell’aula magna del Liceo Classico “Giovanni Pascoli” di Viggiano, si terrà un incontro con gli studenti delle classi III, IV e V, dedicato agli aspetti storico-sociali dell’ultima dittatura Argentina. Si tratta di un momento di riflessione sulle cause nazionali e internazionali che hanno dato origine ad uno dei regimi militari più spietati della storia recente. Il punto di partenza di tale giornata di studio sarà la presentazione del libro “Due volte ombra” dello scrittore di origini lucane Nicola Viceconti, già presentato in Basilicata il 18 agosto scorso. L’evento, organizzato dal citato Liceo Classico, con il patrocinio dall’Assessorato alla Cultura del Comune di Viggiano è intitolato:
Dittatura in Argentina - Walter Calamita, ex prigioniero politico Nel corso della mattinata verranno proiettati i seguenti filmati: “Seconda patria” e “Pillole” di Daniele Cini |
BUSCANDO A ANA- CARLOS PARMA

Plaza Velez Sarsfield
| La plaza… Busco a Ana en la multitud. Hay más gente que de costumbre. Las consignas son las mismas: “Si Evita viviera sería montonera” y “Montoneros … Montoneros, son soldados de Perón; los gorilas tienen miedo, tienen miedo al Paredón”. Han anunciado que hoy viene Firmenich, Quieto y Burllich. A mi me gustaba más Mariano Pujadas… ¡ese sí que tenía las pelotas puestas!. Era capaz de morir, de bala, de manos de la oligarquía… me da pena, lo imagino preso de pánico en esa atroz noche de Trelew… que lástima ya nadie se acuerda…Aunque Javier habla con veneración de ellos, yo desconfío un poco de estos oradores, huelen más a “negociadores” que a un combatiente comprometido. Dios quiera que no nos desilusionen. Lo cierto es que tengo que estar aquí, cantando y puteando. Al final ya sé como va a terminar esto: “todos corriendo y la cana tirando gases lacrimógenos”… siempre la misma historia. Javier me pide concentración militante… yo sigo buscando a Ana. La plaza Velez Sarsfield está llena de almas. El impenetrable palco está rodeado de los omnipotentes bombos. Pronostican más de treinta mil compañeros. No es para menos, el hecho es histórico: se unen FAR y Montoneros. En el debate intelectual nosotros teníamos la historia contada por Rodolfo Walsh… ellos la “palabra en acción” de Paco Urondo. El enmascarado discurso no lo entendí nunca del todo. Las palabras eran espejos donde uno se miraba y era mirado por otro. Nosotros -los montos- somos exageradamente más, es una diferencia numérica incomparable. Además somos peronistas, de izquierda sí, pero peronistas, los otros son… lo arcano, el sigilo… una miscelánea sin término, sin cantera. Como en la alegoría de la caverna yo pensaba que éramos únicos, irrepetibles. Bifronte Javier, que todo tejía y destejía, acomodándose sus gafas intelectuales me decía lapidariamente: “es una movida estratégica”… y aunque yo no entendía un carajo eso, asentía en buen estilo revolucionario. Ví a Ana… La suerte me ayudó y ví el dulce rostro de Ana repartiendo volantes. Locuaz y diminuta se multiplicaba en vidas, ilusiones: era una y era todos –me dije-. Transmitía la pureza del combate y la excelsitud del espíritu. A veces, en la vigilia de los ojos abiertos, me veía enfrentando al propio Dante, quien me acusaba de plagiarle su “Beatrice”. En el umbral de lo hípnico me veía marcándole las diferencias: Beatrice es conocimiento y hermosura, Ana es ideal y revolución. Ana se desplaza, hay carteles que la ocultan, se hace invisible en la marea humana. Largan otra consigna: “FAR y Montoneros, son nuestros compañeros”. La plaza ardía de revolución, los discursos, cual daga filosa, atravesaban las mentes vírgenes. Redoblaban la apuesta : “no hay olvido ni perdón….” inquirían. La vía dolorosa… La tersa levedad de los buenos momentos, en el devenir del vacilar de las cosas, mostró su opuesto. Argentina se enfermó… de un mal incurable: “… 19 años, con domicilio en Mendoza, estudiante, 1,84 metros de estatura, 70 kilos… montonero…”. Así sería el lacónico informe… toda una sentencia. Los “idus de Marzo” trajeron los lúgubres pájaros mensajeros del dolor. Un primate, ahora con finos bigotes, al comando del país, los conducía. Como solía decir Paquito Urondo: habían “fusilado la patria”. Yo no ví más a Ana… tenía una pena tan grande ese 24 de Marzo del ‘76. Esta vuelta Javier no tenía respuesta. Lo recuerdo en la plaza de la esquina de la Facultad, disperso entre sombras, silencios y sueños. Quela Virgen Santanos ayude: “no habrá piedad para nosotros”… pensé, y así fue.Había una cuestión que me consolaba con respecto a Ana. Pase lo que pase, yo sabía que no la podían matar. Mi hermano cayó preso por esos días… le hice custodia afuera del lugar de detención durante dos noches… recé mucho. Dios me escuchó y mi hermano salió “vivo” a los pocos días. Los sueños…Dos sueños solían repetirse a menudo. Uno era generoso. Ana aparecía como una estrella iluminando el firmamento dela revolución. Millonesde jóvenes, los pobres comiendo, canciones, las calles llenas de gozo, libros… muchos libros. En las antípodas había otro sueño. Un móvil policial se detenía abajo de mi departamento de calle Alvear 47, un Ford Falcon verde, aparecían “los de siempre” y allanaban mi casa. A veces me resistía, eran escenas de espanto. Me agitaba tanto que terminaba sentado en la cama, transpirando y con mucho miedo. Estaba solo, inmensamente solo. Una tarde me avanzó la mamá de mis amigas “las gorditas”. No tuve el valor de decirle que era seguro que esos criminales las habían secuestrado y matado… Ella me preguntó por sus nenas, las estaba buscando hace días. Solamente la abracé en silencio, para no sentirme tan ajeno. ¡Pobres padres! pensé… ¡pobre Argentina! razoné. Ante la mirada vencida de una madre uno descubre que “hay dolencias peores que las dolencias” – como decía Pessoa-. Una noche, en lo de Paula, un grupo de desalmados represores hacían gala de haber puesto una bomba en la sede de un partido político. “Que los parió”, hasta de eso se ríen, espeté. La angustia de estar a la “intemperie”…Aunque prolongaba mi existencia frente al vertiginoso e incierto presente, sentí que colapsaba mi interior y una mortecina idea se apoderó de mi Córdoba. Advertí que estaba “a la intemperie” y que era sólo un punto en el curso lineal del tiempo… me encontré acorralado por el instante anterior y el inmediato futuro. Esa misma noche, mientras dormitaba, una brizna de imágenes me invadían: mi mamá… y Ana. Una me contenía, la otra -ahora- me impulsaba. Algo me divertía. Era cantar y contar cuentos en los bares de las peñas cordobesas, una atmósfera ideal: jóvenes puros, mujeres níveas. “Loco… seguí chupando”, indicaba eufórico Waidatt, mientras empinaba un vino. Una voz anónima rumoreaba en tono coloquial: “al final es lo único que te llevás a la tumba”. Amurallado…Aquella tarde, tan densa como el pérfido represor, formaría en mí un estigma contundente. Cuando ingresé al Cabildo (centro de detención por excelencia), un inusual marasmo me debilitó. Se decían tantas cosas de ese lugar… tantas historias… Circunflejo penetré al famoso sótano… mi mente no cesaba de decir “Dios te salve María, llena eres de gracia…”. Las agrias y torvas fauces del represor se agitaban preguntando cosas, especialmente por “el gordo”, un amigo dela facultad. Yosabía donde vivía, pero en absurda y valiente actitud me resistía a delatarlo… no se cómo aguanté tantas horas. A pesar de los años que han pasado aun siento el frío metal de la pistola 9 milímetros gatillando en mi sien. En reflexión final, junto a aquella triunfal escena de mi niñez en el jardín de infantes cuando abrí las jaulas de todos los pájaros del Colegio, no había producido un acto tan valiente como éste. Son de las cosas que uno se siente orgulloso, había que “tenerlas puestas” tanto tiempo callado bajo presión y tortura. La cuenta regresiva…Me emocionó, que a la hora del naufragio, la mano solidaria de Simón me exiliara en su “reducto de Alberdi” y así me liberara de los repitentes “allanamientos”. A partir de allí comenzó la cuenta regresiva, que logró su “cenit” con el secuestro de Daniel, tan sorpresivo como doloroso. Era inútil ¡el represor manda¡… así de cruel, siempre manda. Un mal síntoma – pensé cabizbajo-. Me recibí tan sólo con 22 años y partí a mi origen… me acompañaba un bolsito blanco pequeño que decía: “mundial 78″, ése era todo mi capital. Volver…Han pasado más de 25 años, vuelvo a Córdoba. Nada es como antes, hasta mi mamá falleció en este tiempo… las calles están vacías… mi alma también. Estoy sentado en un vago mármol dela plaza San Martín.Frente a mí está el Cabildo… ¡que curioso… es un museo!. Busco en los arcones de mi memoria los consejos de Javier y no los hallo. ¡ Alguien me ha robado los sueños! Nadie se hace cargo irreparable pérdida… ¿Acaso la desilusión ha podido más que la lucha? ¿se podrá ganar dignidad en el fracaso?… Suena una canción en círculo: “que el pueblo llene las calles vacías…”. Está claro: este escenario no es más que una pálida huella por donde alguna vez pasé… Derruido, humano y solitario, medito sobre lo irremediable… hay un desenlace terminal: “ya no veré la revolución”…. tal vez sólo la sentiré en los espejos del alma… o quizá en quien esté leyendo ahora este testimonio.Ana está sentada en un café, la mirada diáfana y la piel tersa. Me acecha el cristal inverso del bar. En fatal condena impetra su estigma. Tembloroso, busco a Ana y la siento dentro mío… no hay espinas. (Carlos Parma) |
CARDINALE BERGOGLIO – INTERVISTA A FORTUNATO MALLIMACI
SENTENCIAS A 18 GENOCIDAS DE LA ESMA
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Hijos Capital – Está llegando otro día histórico: el miércoles 26/10 conoceremos el veredicto en el juicio a 18 genocidas de la ESMA, por crímenes de lesa humanidad cometidos contra 86 víctimas, 33 de las cuales continúan desaparecidas. Después de casi 2 años de debate oral y público, la Justicia decidirá con qué peso caerá para siempre en la historia para decidir el futuro de asesinos como Astiz, Donda, Cavallo, Azic, Montes, Coronel, García …Tallada, Capdevila, Acosta, Fotea, Weber, Scheller, Pernías, García Velasco, González, Savio, Rolón y Radice. El Tribunal a cargo es el Oral y Federal Nº 5, integrado por los jueces Daniel Obligado, Ricardo Farías y Germán Castelli. Algunos de los casos incluidos en este juicio de la Mega-causa ESMA son los del periodista y militante Rodolfo Walsh; las monjas francesas Leonie Duquet y Alice Domon; el grupo de familiares de la Iglesia Santa Cruz, entre ellos Azucena Villaflor, una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo. La ESMA fue un Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio, ubicado en Av. del Libertador al 8100, en la Ciudad de Buenos Aires. Ahí hubo alrededor de 5.000 detenidos-desaparecidos y funcionó una sala clandestina de maternidad. En 2003, fue recuperado y desde entonces funciona el Espacio para la Memoria y Promoción y Defensa de los derechos humanos (ex ESMA). Miercoles 26 octubre – 17 h ¡Trasmision del juicio en la calle! Tribunales de Av. Comnodoro PY 2002, Retiro. A los genocidas los juzga un tribunal y los condenamos todos. 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos: ¡Presentes! Convocan/adhieren: Mesa por el Juicio y Castigo a los genocidas-H.I.J.O.S.; Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora; Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas; Comisión de Derechos Humanos por la Memoria, la Verdad y la Justicia-Hospital Posadas; Flores Solidario; UTE; Colectivo Abriendo Caminos; El Gérmen (Ccias. Económicas-UBA); IURE, Encuentro en Psico, Sociales, Agro; Nueva Ciencia; RCP; FADU- Encuentro Universitario; FOETRA Sindicato Bs. As. (Sec. de DD.HH.): GAC-Grupo de Arte Callejero, y siguen las firmas… |
CARCEL COMUN PARA LOS ASESINOS DE PACO URONDO

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Sábado 8 de octubre de 2011. Frente a un centenar de personas de pie, en silencio, unos con puños apretados, otros con fotos de sus seres queridos en alto, amuchados detrás del blindex que los separaba de los victimarios, el juez Juan Antonio González Macías leyó ayer el veredicto del primer juicio por crímenes de lesa humanidad en la ciudad de Mendoza: prisión perpetua en cárcel común para cuatro ex miembros del D2 de la policía provincial, doce años de prisión para un militar (imputado en un solo caso) y absolución para un ex oficial de Inteligencia. “Son asesinos, torturadores, violadores y ladrones”, resumió Silvia Ontiveros, sobreviviente que supo conmover a la sala cuando relató su cautiverio. “Pero tuvieron un juicio justo”, completó ante un periodista local. Con las sentencias de ayer, más la del coronel Alejandro Duret, expulsado de Chile luego de tres días de vacaciones, el número de represores condenados por crímenes durante la dictadura asciende a 240, precisó la Unidad Fiscal de coordinación de causas de lesa humanidad de la Procuración General de la Nación. El proceso que condujo durante once meses el Tribunal Oral Federal Nº 1 de Mendoza, en el que declararon más de doscientos testigos, fue el segundo de la provincia y el tercero en Cuyo. Arrancó el 17 de noviembre de 2010 con diez acusados, aunque sólo seis llegaron al final. La pena máxima recayó sobre el ex comisario inspector Juan Agustín Oyarzábal, el ex oficial inspector Eduardo Smahá Borzuk, el ex subcomisario Alberto Rodríguez Vázquez y el ex sargento Celustiano Lucero. El ex teniente Dardo Migno recibió doce años de cárcel, en tanto fue absuelto el entonces teniente coronel Paulino Furió. Durante el juicio quedaron fuera de juego, aunque no de la historia, el fallecido general Juan Pablo Saá, el general Mario Lépori, el coronel Tamer Yapur y el ex oficial del D2 Armando Osvaldo Fernández. Los últimos tres fueron sobreseídos gracias a sus problemas de salud. Las condenas fueron por delitos de lesa humanidad contra 24 víctimas. El caso más conocido es el del poeta, periodista y militante montonero Francisco Urondo, asesinado el 17 de junio de 1976 en una cita envenenada que terminó con el secuestro de su esposa Alicia Raboy y de su hija Angela, operativo del que René Ahuali logró huir pese a las heridas. También se condenó por las desapariciones de Salvador Moyano, Jorge del Carmen Fonseca, Ricardo Sánchez, Nora Jurado, Rafael Olivera y Aníbal Torres, y por el cautiverio del escritor y dirigente Angel Bustelo. Un día histórico. Más de 250 personas se concentraron a primera hora frente al tribunal mendocino. Un centenar pudo seguir la sentencia en directo, el resto mediante una pantalla. Alrededor de las 11, la sala se puso de pie para recibir a los magistrados. Detrás de González Macías ingresaron Alejandro Piña y Raúl Rodríguez, que sustituyó a Héctor Cortez, en reposo con tendinitis. “Antes de dar lectura al fallo, quiero reconocer a las partes el alto profesionalismo, el respeto entre ustedes y para con el tribunal. Además reconocer al público el respeto durante las audiencias”, arrancó el presidente. En la sala había sólo tres imputados: Furió, Smahá y Lucero. El silencio contenido durante la lectura estalló luego en llantos y abrazos. “¡30 mil compañeros desaparecidos!”, “¡Presentes!”, se recordó a las víctimas. “Justicia es esto: condenar con pruebas como se condenó”, celebró Pablo Salinas, abogado del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos. “Es muy importante que Mendoza haya dejado de ser la provincia más atrasada para ser la única que tiene un proceso contra jueces”, reflexionó ante El Sol online. “Este acto nos permite seguir adelante pero con la paz de saber que no estamos conviviendo con los genocidas en la calle”, reflexionó Angela Urondo, hija de Paco. “Hoy están viejos, lloran y se enferman, pero la gente debe saber que son asesinos y que haber creado la desaparición forzosa, sin saber dónde estaban nuestros seres queridos, fue aberrante”, explicó María de Domínguez, de Madres de Plaza de Mayo. “Las cosas van quedando en su lugar y quienes cometieron los peores crímenes están donde tienen que estar”, reflexionó Alfredo Guevara, querellante e hijo del abogado homónimo que impulsó las causas en los ’80. “Es un día contradictorio: por un lado estoy contenta, pero sentir que Rafael y Nora no están es un dolor inmenso. Yo los extraño como todo el país extraña a los que hoy no están con nosotros”, lamentó Monserrat Olivera, hermana de Rafael. Quién es quién - Juan Agustín Oyarzábal, ex segundo jefe del D2, organizó el operativo que terminó con el asesinato de Urondo. Oyarzábal, que ya en 1975 ofreció su Ford Falcon para hacer procedimientos clandestinos, fue distinguido según su legajo por “desbaratar bandas de delincuentes subversivos”. - Eduardo Smahá Borzuk, alias “Ruso”, encabezaba el sector de operaciones del D2 junto con Oyarzábal y Lucero. Fue reconocido por la testigo René Ahualli entre quienes mataron a Urondo. Oyarzábal y Smahá eran quienes conducían los interrogatorios junto con Armando Fernández, alias “Piqui”. - Luis Alberto Rodríguez Vázquez, alias “Pájaro Loco”, era el responsable de Inteligencia del D2, que se ocupaba de estudiar a los futuros blancos del grupo de tareas. Rodríguez Vázquez admitió en 1987 que se encargaba de “la sección investigación de la información”, donde se procesaban los datos que obtenían quienes se infiltraban en distintas organizaciones. Su tarea no fue sólo de escritorio. La sobreviviente Ahualli lo reconoció como quien manejaba el auto que persiguió y alcanzó a Urondo. - Celustiano Lucero, alias “Mono”, cabo primero a mediados de los ’70, fue quien mató a Urondo al golpearlo detrás de la cabeza con su arma reglamentaria, dato que él mismo confesó mientras intentaba defenderse. Un sobreviviente del D2 lo reconoció entre sus torturadores. - El teniente Dardo Migno, condenado a doce años de prisión, era jefe de la Compañía de Comunicaciones de Montaña 8 y estaba imputado por un solo caso de secuestro seguido de torturas. - El entonces teniente coronel Paulino Furió, jefe de la División Inteligencia del Comando de la Brigada de Infantería de Montaña VIII, estaba imputado por la desaparición de Jorge del Carmen Fonseca. Su absolución sería por la falta de certezas sobre dónde ocurrió el secuestro. De todas formas, Furió seguirá con prisión preventiva por otros delitos. Desde sus inicios el Juicio por la Verdad en Mar del Plata, ha contado con el apoyo y la difusión de nuestra agremiación docente. A lo largo de estos años hemos señalado su importancia como instrumento que permitió, entre las cuestiones fundamentales, reconstruir la historia del Terrorismo de Estado en nuestra ciu |
METIDOS EN ALGO – MARCELO MARAN
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Articulo de Carmen Segarra,
Secretaria DDHH a.d.u.m. (Agremiación Docente Universitaria Marplatense).
Desde sus inicios el Juicio por la Verdad en Mar del Plata, ha contado con el apoyo y la difusión de nuestra agremiación docente. A lo largo de estos años hemos señalado su importancia como instrumento que permitió, entre las cuestiones fundamentales, reconstruir la historia del Terrorismo de Estado en nuestra ciudad.Sin embargo, pese al carácter público de las audiencias, creemos que la valiosa información que ha surgido de las mismas, no ha sido lo suficientemente difundida, particularmente en lo que hace a las instituciones de educación media. Al reflexionar sobre la necesidad de abordar este objetivo, se consideró que debería elaborarse un material acorde a las características particulares de los adolescentes. Fue así como durante el 2005 y 2006, se elaboró y presentó un proyecto a la Secretaría de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Educación.
Una vez obtenido el subsidio el proyecto fue dirigido por la entonces Secretaria Académica de la UNMdP, Emilce Moler, integrando el equipo responsable Tessa Fantini y Carmen Segarra. El resultado de este proyecto es el film de ficción “Metidos en algo”. Dicho film escrito, producido, dirigido y actuado por artistas marplatenses, se estrenó en las jornadas de conmemoración de los 30 años del Golpe de Estado en el Teatro Colón de nuestra ciudad.Consideramos que constituye un aporte a la discusión, al debate, a la reflexión acerca de las causas que vinculan el presente de los jóvenes con las políticas que comenzaron a implementarse en nuestro país a partir del 24 de marzo de 1976 como fecha emblemática. A los efectos de acompañar esta película con materiales que apoyen la labor de docentes de colegios, se produjeron una reseña histórica y tres reportajes que amplían y aclaran aspectos abordados en el film y que fueron incluidos como menú interactivo en el formato DVD.Para esta producción y para generar las copias necesarias para su divulgación contamos con la financiación de a.d.u.m. Para todos aquellos que deseen copias de “Metidos en algo”, dirigirse a la sede de a.d.u.m. de Cs. Económicas, calle Funes 3250, 1º nivel, Mar del Plata. “Metidos en Algo “Director: Julio Lascano |
PADRE CARLOS MUGICA

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“Señor Perdóname por haberme acostumbrado
a ver que los chicos parezcan tener ocho años y tengan trece.
Señor perdóname por haberme acostumbrado a chapotear
en el barro. Yo me puedo ir, ellos no.
Señor perdóname por haber aprendido a soportar
el olor de aguas servidas , de las que puedo no sufrir, ellos no.
Señor perdóname por encender la luz y
olvidarme que ellos no pueden hacerlo.
Señor: Yo puedo hacer huelga de hambre y ellos no, porque
nadie puede hacer huelga con su propio hambre.
Señor: perdóname por decirles ‘no sólo de pan vive el
hombre’ y no luchar con todo para que rescaten su pan.
Señor: quiero quererlos por ellos y no por mí.
Señor: quiero morir por ellos, ayúdame a vivir para ellos”
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Padre Carlos Mugica era nato a Buenos Aires, il 7 ottobre 1930, terzo di sette figli di Adolfo Mugica (che sarà deputato e successivamente ministro degli esteri argentino) e di Carmen Echagüe. Studente brillante, appassionato di sport e giovane dai molteplici interessi culturali, dopo un viaggio a Roma, in occasione dell’anno santo 1950, maturò la vocazione sacerdotale. Lasciò allora gli studi di Diritto per il seminario. Ordinato sacerdote il 21 dicembre 1959, fu da prete che si accorse dell’esistenza dei poveri. Cominciò allora a compiere scelte che lo avrebbero posto sovente in esplicito contrasto con una gerarchia, perlopiù retriva e conservatrice, in tempi di ingiustizia, violenza e repressione, che richiedevano invece attitudini profetiche. Pregava così: “Signore, voglio vivere d’ora in avanti come uomo libero. Voglio ricordare, una volta per tutte, che il mio futuro è nelle tue mani e che tu sei mio Padre. E quando mi assaliranno paura, scoraggiamento, sfiducia, ricordami, mio Dio, che mi sei vicino e che le fila della mia vita sono nelle tue mani, mani di padre, mani di amico, che mai mi hanno abbandonato”. Nel 1967 fu mandato a Parigi a studiare e seppe della nascita del Movimento Sacerdoti del Terzo Mondo, cui aderì da subito. Tornato, l’anno successivo in Argentina, fu destinato a Villa Retiro, un sobborgo povero di Buenos Ayres, dove con l’aiuto del fratello Alessandro costruì un centro polivalente dedicato a Cristo Operaio. Accusato di contiguità con gli ambienti dei Montoneros, fu più volte minacciato di sospensione a divinis, minaccia che il prete confessava di vivere con tristezza e angoscia. Il 2 luglio 1971 una bomba esplose, fortunatamente senza far vittime, nella casa dove, in una cameretta all’ultimo piano, abitava padre Carlos. Questi dichiarò: “Niente né nessuno mi impedirà di servire Cristo e la sua Chiesa, lottando insieme ai poveri per la loro liberazione. Se il Signore mi concederà il privilegio, che non merito, di perdere la vita in questa impresa, sono a sua disposizione”. E, il privilegio gli fu dato. L’11 maggio 1974, mentre saliva in macchina dopo aver celebrato messa nella Chiesa di san Francesco Solano, fu colpito a morte da cinque colpi sparati da Rodolfo Eduardo Almirón, un killer della Triplice A, un’organizzazione dell’estrema destra peronista. Il peggio, per l’Argentina, sarebbe arrivato di lì a poco. Nunca Más! |
ROSTROS, FOTOS SACADAS DE LA ESMA

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E’ uno sguardo triste, penoso, quello di Graciela Alberti. E’ il ritratto di una persona sequestrata, una delle tante (circa 5000) dell’ESMA, la Escuela Mecánica de la Armada argentina nel periodo della dittatura dal 76 all’83. Graciela Alberti, di origine italiana, è desaparecida. Probabilmente anche lei è stata gettata nelle acque del Río de La Plata. La foto è stata scattata da Víctor Melchor Basterra, operaio grafico militante nella sinistra peronista che nel 1977 venne catturato e finì nella famigerata scuola della Marina. Víctor Basterra non era un detenuto comune. Grazie alle sue abilità di fotografo, di grafico e di falsario riuscì a salvarsi. I militari ne avevano bisogno perché era in grado di realizzare alla perfezione qualunque documento e lo destinarono al settore dove i detenuti “recuperabili” venivano utilizzati per i lavori interni al Centro di detenzione. Fotografava il personale e falsificava la documentazione per le operazioni illegali del Grupo de Tareas 3.3.2. I carcerieri gli ordinavano perfino di fotografare alcuni detenuti, come prova della loro esistenza da mostrare ai familiari in modo da convincerli a non esporre denuncia. Per la falsificazione necessitavano tante fotografie per quanti erano i documenti da realizzare: carta di identità, patente, cedola di polizia e credenziale di polizia. Victor Basterra decise di voler far uscire alla luce quelle fotografie. Con il rischio di essere scoperto e ucciso all’istante iniziò a stamparne sempre una foto in più di quelle che servivano e cominciò a nasconderle nel contenitore della carta fotosensibile. Oggi Le foto di Victor, prove inconfutabili degli orrori all’Esma, bruciano nella coscienza dell’Argentina. Si tratta di novanta foto che sono state presentate poi, restaurata la democrazia, ai giudici del processo ai militari argentini. “Antes de liberarnos nos hacían visitar cada tanto a nuestras familias. Eso era de una vulnerabilidad grandísima. Se generaba un control familiar. En esas visitas fui escondiendo las fotografías que me pude guardar entre los genitales y las recolecté. Son la muestra de todos los represores que estuvieron allí”. (Víctor Melchor Basterra)
Víctor Melchor Basterra e Nicola Viceconti
Víctor Basterra permaneció secuestrado en la “ESMA” desde el 10 de agosto de 1979 hasta el 2 de diciembre de 1981. Fue vigilado en su domicilio hasta agosto de 1984. Durante su cautiverio fue obligado a confeccionar documentación falsa utilizada por los represores. De cada foto que tomaba o procesaba, Basterra guardaba una copia. Paulatinamente pudo sacar algunas de ellas en forma clandestina. Estas fotos sirvieron como prueba en diversas instancias judiciales. Hoy nos permiten conocer los rostros de algunos de los represores que actuaron en este Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio. _____________________
Dopo un po’ che parli con Victor Basterra ti vieni il buon umore. Lo stesso tipo di buon umore che provavi da bambino alla fine delle storie dove i cattivi sono sconfitti. E che avevi dimenticato, perché di solito succede l’opposto. Ridi con lui di come fregò i militari assassini facendo il tonto. Festeggi così il fatto che è vivo, ti sta parlando ed è riuscito a vendicarsi. Victor Basterra è sopravvissuto a una lunga detenzione all’Esma di Buenos Aires grazie all’astuzia e alle sue qualità di fotografo, di grafico e di falsario. I militari ne avevano bisogno perché era in grado di realizzare alla perfezione qualunque documento. Per loro e per i loro più cari amici e complici. Nessuno, quando Licio Gelli il 13 settembre del 1982 fu arrestato in Svizzera con quel passaporto argentino, poteva immaginare che la storia del libretto era molto più straordinaria di quella del suo titolare. L’Italia solo un anno prima aveva saputo della Loggia P2, del suo capo e di quanti – politici, imprenditori e giornalisti famosi – vi avevano aderito. Sì, nella lista degli iscritti c’erano anche due membri della giunta militare che dal 1976 governava l’Argentina, l’ammiraglio Emilio Eduardo Massera e il generale Carlos Guillelmo Mason, ma la cosa da noi era passata quasi inosservata. E, d’altra parte, in quel momento esistevano al mondo pochissime persone in grado di mettere in relazione vicende così diverse e lontane. Victor Basterra era una di loro. Il giorno dell’arresto di Gelli aveva da poco compiuto il suo terzo anno di detenzione nella Escuela de mecanica de la Armada , più nota con l’acronimo Esma, dove era stato portato assieme alla moglie e alla figlia di due mesi. Era stato regolarmente torturato con scariche elettriche e, per puro sadismo, a un certo punto gli avevano anche detto che avrebbero ripetuto lo stesso trattamento con la bambina sdraiata sul suo petto nudo. Sarebbe diventato uno dei trentamila desaparecidos se i suoi torturatori non avessero scoperto che quell’uomo dal cognome di evidente origine basca, quel piccoletto un po’ tardo, aveva nelle mani un’arte preziosa. «Ero un fotografo e anche un operaio tipografico specializzato in valori bancari. Da poco era cambiato il sistema di produzione dei documenti con l’introduzione delle tinte fluorescenti e io conoscevo quelle tecniche. Mi hanno portato nel “settore quarto” dove, da una parte, c’era la camera delle torture e, dall’altra, il laboratorio di fotografia, riproduzione e stampa. Mi hanno chiesto di scegliere tra la vita e la morte». Dopo una settimana la moglie e la bambina tornarono libere. Victor Basterra cominciò la sua attività di falsario dell’Esma. Un’attività intensa. Spesso ufficiali e sottufficiali avevano necessità di crearsi una falsa identità e gli chiedevano di realizzare i documenti fondamentali all’epoca. «Erano quattro: la carta di identità, la patente, la cedola di polizia e la credenziale di polizia». Dunque quattro documenti e quattro foto. Ma Victor Basterra ne stampava anche una quinta. Che era la foto segnaletica dei torturatori. Correndo un rischio enorme, metteva da parte i volti degli aguzzini e li nascondeva nel contenitore della carta fotosensibile, cioè nell’unico luogo che, durante le perquisizioni, restava chiuso nel suo buio. Un giorno, pensava, sarebbero state utili. Aveva ragione. Poi la routine fu interrotta da Licio Gelli. «Era il 1982, poco dopo l’inizio delle guerra delle Malvinas (l’attacco argentino alle isole Malvinas, Falkland per gli inglesi a cui appartengono, cominciò nel marzo di quell’anno, ndr) e vennero da me Jorge Emanuel Diaz, un ufficiale che era il capo della documentazione, il capitano Horacio Pedro Estrada e altri. Mai vista una simile mobilitazione. E circospezione. Era evidentemente qualcosa che consideravano molto importante. Parlavano a voce bassa tra loro. Non mi chiesero di fare i soliti quattro documenti ma di realizzare quattro passaporti con quattro identità, tutte di argentini naturalizzati che mi fornirono loro, e con la stessa foto. Quel viso mi disse qualcosa. Sapevo dello scandalo della P2 e della presenza nella lista di ufficiali argentini… Ho una memoria delle immagini che è una specie di malattia professionale». Victor non ricorda il momento in cui la sua memoria fotografica sovrappose la foto tessera di quell’uomo baffuto sui sessant’anni all’immagine del capo italiano della P2. Ma quasi subito. E se lo tenne per sé. I militari, comunque, non potevano sospettare che aveva capito. «Non mostravo altro interesse che per le tecniche del mio lavoro, e quando mi chiedevano cosa avrei voluto fare se fossi tornato libero, dicevo: “il tecnico televisivo”». Mentre lo racconta Victor si trasforma: assume un’aria dimessa, curva le spalle, guarda verso il basso. Questo fare il tonto aiutò la sua arte a salvargli la vita. E anche a portare a termine il piano che aveva ideato nel silenzio della prigionia, nella fatica disumana di mantenere quel contegno mentre, a pochi metri da lui, i suoi compagni venivano torturati e uccisi. Anzi, un colpo di fortuna lo aiutò a perfezionarlo aggiungendo, alla foto gallery degli assassini, quella delle vittime. Accadde poco prima del 3 dicembre del 1983, cioè del giorno in cui – dopo quattro anni e quattro mesi di prigionia e a 39 anni appena compiuti (è nato il primo dicembre del 1944) – Victor Basterra tornò in libertà. Nell’autunno del 1983, tramortita dalla sconfitta delle Falkland, la dittatura militare avvertiva la sua fine imminente ed aveva avviata la consueta attività di distruzione delle prove. «Trovai dei negativi che dovevano essere bruciati. Erano le foto che facevano ai prigionieri dopo le torture. Restai di stucco: c’ero anch’io. E tanti altri che erano stati nel frattempo uccisi. Le nascosi. Le portai fuori…». Victor Basterrà sarà interrogato oggi come testimone d’accusa nel processo che si celebra davanti alla corte d’assise di Roma contro l’ex ammiraglio Emilio Eduardo Massera per la morte di tre cittadini argentini di origine italiana: Angela Maria Aieta, Giovanni e Susanna Pegoraro. (G. M. Bellu – L’Unità, 04/06/2010) |
MONICA MIGNONE – 1974
Fragmento del texto “Barrio Belén”, villa de emergencia del Bajo Flores
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”Cuando hace frío, aquí hace más frío todavía. Y cuando hace calor, es más caluroso que en otras partes de Buenos Aires. Pero los sábados por la tar…de se ve la gente en la calle. Los chicos juegan y se escucha la música que viene de todas partes. Camino por Riestra y mil caras me saludan desde sus casas, desde las casillas y los negocios. Los chicos me ven desde lejos. Tienen una vista increíble. Corren y se me tiran al cuello para darme un beso. Por las calles de la villa es raro que pasen autos. Los chicos descalzos juegan en el barro o tiran cosas a la zanja que aroma fétidamente el barrio. (…) Los almaceneros fían. Saben que hay personas muy explotadas que no pueden pagar. La cana aparece seguido. Un día me asusté. Ese día la cana pasó por Belén, pero pasó de largo. Pregunté dónde iban, Oscar me explicó que venían al almacén para manguear mercadería. Dicen que siempre ha sido así. Si el almacenero se niega lo hacen pasar por quinielero. Tantas cosas pasan por el estilo. Pero el villero está destinado al silencio. La ley no lo ampara. Sólo ampara al rico. |


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